El último gran metanálisis de 2015 de Lefebvre y cols "Preoperative hair removal and surgical site infections: network meta-analysis of randomized controlled trials", publicado en el Journal of Hospital Infection, confirma que la eliminación del vello sigue siendo un asunto importante en la prevención de infecciones quirúrgicas.
A pesar de que la última revisión Cochrane sobre el tema (Tanner, 2011) concluía que no había evidencia sobre las ventajas de un método sobre otros, este nuevo estudio, realizado entre 19 ensayos clínicos evaluados con la metodología GRADE, deja claras las ventajas de no depilar, si no es necesario y, si se depila, hacerlo con cortadoras de pelo y no rasurando el vello con cuchillas.
Tomando como referencia el riesgo de los pacientes rasurados, los investigadores del estudio encuentran una efectividad preventiva realmente notable cuando se hace con cortadoras de pelo (45 por ciento de infecciones quirúrgicas prevenidas), con depilación a la cera (40 por ciento de infecciones prevenidas) y no eliminando el vello (44 por ciento de infecciones prevenidas). No hay diferencias significativas en el riesgo de infecciones quirúrgicas entre la depilación a la cera o eliminación con cortadoras y no eliminar el vello.
Estos resultados apoyan la inclusión, tal y como ya hace desde su inicio el Proyecto Infección Quirúrgica Zero de la SEMPSPH, de seguir incluyendo esta medida entre las más importantes del protocolo, la cual está supervisada, junto a la higiene corporal del paciente, por los profesionales de enfermería.
Fuentes: J Hosp Infect. 2015 Oct;91(2):100-8. doi: 10.1016/j.jhin.2015.06.020. Epub 2015 Aug 4.
Disponible previa suscripción en PubMed: Consultar publicación
